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17 ago. 2010

Sinceridad



Así como lo ven: impasible, insoportable, entrometido y riendo por todo lo ajeno, cuando me habló de él se deshizo en llanto.

Al encontrar la calma -casi una hora después- volvió a ser el mismo impasible, insoportable, entrometido y risueño, pero un poquito más sincero.



Imagen tomada de: Todo Mafalda, por Quino.



3 comentarios:

eMiLiA dijo...

Sincericidios.
A veces son necesarios.

Un abrazo!

Miguel dijo...

Cuanto nos cuesta sincerarnos con los demás, a mí el primero. Quizás si nos abriéramos más nos iría mejor.

Saludos

médico del alma dijo...

EMILIA: ahora, más q antes, son necesarios.

MIGUEL: alguien se atrevió a decir q "hay q amar la verdad más q a uno mismo".