18 ene 2011

Amnesia



No sé si fue un golpe en la cabeza o en el corazón lo que me causó una amnesia que duró varios meses. Hasta ayer, que recuperé la memoria.

Recordé el simple y maravilloso gusto por estar vivo.





11 ene 2011

Examen




Un espasmo
El Profesor me ha llamado,
es mi turno
Las preguntas se intuyen inexpugnables
Nunca había estado frente a reto semejante
Llegó el momento
La ansiedad me recorre
Llanto
Me encuentro, al fin, ante la Prueba
Intensa luz
Nazco



9 dic 2010

Todo pasa por algo





Me han dicho innumerables veces que todas las cosas (principalmente las desagradables) pasan por algo. Lo que aún sigo sin entender es de qué demonios se trata ese algo...




30 nov 2010

Poema invitado



Rompe con su furia arrebatada
el oleaje negro en la boca de la noche.
Desata el hilo del sueño.

(Las decepciones son como el mar:
emerge a veces de los ojos)

Mi boca naufragó
                     se ahoga,
yace a la deriva aferrada a un tablón de cinco lustros.

Ángel cadavérico del sueño,
no me abandones en roca última,
en la playa contrita de los cuerpos necios
en el acantilado final del enigma
en el tedio de la agonía de mi compleja mente.

Ábrete a los espacios,
                a lo que no está en mí.
A la ternura del mundo.

Los barcos temidos se alejan
se llevan en las fauces del viento
mi cabeza avasallada y obtusa. 

No volveré a gastarles bromas
                                  a los marineros.





19 nov 2010

Problemas

Estoy riñendo con mis problemas: de pareja, el hastío, el dinero que no me alcanza, las discusiones interiores, los proyectos inconclusos... Me tomo un descanso y advierto que la mayoria de las personas pasan por lo mismo. Como psicólogo no debo permitirme semejante ordinariedad. 
 
Definitivamente voy a buscarme unos problemas mucho más originales.




14 oct 2010

Deseo III


Aquella noche se fue a la cama con la dulce ansiedad que provoca el intuir que, a la mañana siguiente, va a estar ahí, presente, tangible, que lo podrás tocar y oler, saber que es tuyo.
Se pasó las horas insomne, con los ojos cerrados, recreando en su mente cada detalle del juguete que anhelaba, cada color, cada forma, la textura, los ángulos, los bordes. Incluso durante el sueño sus manos se agitaron en el aire para jugar con él. Pensó entonces que el  juguete estaba realmente ahí y que al despertar permanecería; no quería abrir los ojos  por miedo a que desapareciera pero sintió que debía hacerlo, intentó mirar, se detuvo, se armó de valor, los abrió de un golpe y miró.

Y todo porque los padres, el día anterior a la madurez de su hijo, aseveraron: si quieres que algo suceda tienes que desearlo, con todas tus fuerzas...



29 sept 2010

Paradoja



Acudió a mí una vez más por consejo, como tantas veces, (la totalidad de las cuales mi sugerencia había resultado fallida) y me preguntó "¿debería hacer esto?" Ante lo cual y, deseando acertar en esta ocasión, usé un método infalible para lograr que hiciera lo que yo pretendía.

Le respondí: "no lo hagas".